Mujeres y hombres tienen las mismas capacidades, ambos pueden aprender a ahorrar.
Para desarrollar estas capacidades en las familias es importante enseñar a hombres y mujeres a considerar los ingresos y los gastos, así como a plantearse metas financieras.
En algunas familias se excluye a las mujeres de la toma de decisiones financieras, este es un grave error porque se les limita en su autonomía y en las oportunidades para aprender.