En la vida cotidiana, enfrentamos constantes demandas que pueden afectar nuestro bienestar físico, emocional y mental. El estrés, cuando no se maneja adecuadamente, puede influir negativamente en nuestra salud, nuestras relaciones y nuestra productividad. Por ello, aprender a reconocerlo, manejarlo y reducirlo es fundamental para mantener un equilibrio integral en nuestra vida.